
La Consejería de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes ha devuelto hoy al Conjunto Monumental de San Juan de Dios, en Murcia, las esculturas restauradas del Ecce Homo y el Cristo Resucitado, atribuidas a Cristóbal de Salazar o Pablo de Rojas, así como la del arcángel San Rafael, atribuida a Francisco Salzillo o Antonio Dupar, en un acto presidido por la consejera Carmen Conesa.
Las tallas, datadas entre finales del siglo XVI y comienzos del XVII las dos primeras, y de la primera mitad del XVIII, el arcángel, son piezas de gran valor histórico y artístico, que refuerzan el discurso expositivo de San Juan de Dios y consolidan la relevancia de este espacio dentro del patrimonio regional.
La que fue iglesia del hospital del mismo nombre es uno de los espacios barrocos más singulares de la ciudad de Murcia. El edificio, construido en el siglo XVIII gracias a la donación de José Marín y Lamas, destaca por su singular planta elíptica, inspirada en modelos romanos, y por su rica decoración tardo-barroca de delicadas yeserías. Actualmente es un espacio musealizado y abierto al público de forma permanente.
El conjunto alberga una de las colecciones escultóricas más importantes vinculadas a la antigua Diócesis de Cartagena. Tanto el edificio como sus fondos son de titularidad pública regional. A los fondos históricos del propio inmueble se suman piezas procedentes del antiguo templo jesuítico de San Esteban, igualmente de titularidad pública, configurando un recorrido excepcional por la escultura murciana desde el tardo-gótico hasta la Edad Moderna.
Tres obras clave de la escultura murciana
El Ecce Homo, vinculado al antiguo retablo mayor de la iglesia, responde a una estética manierista de marcada contundencia anatómica, reflejo del desarrollo espiritual que, durante el Renacimiento y la Contrarreforma, puso el acento en la humanidad de Cristo y en la intensidad expresiva de los episodios de la Pasión.
El Cristo Resucitado, coetáneo al anterior y atribuidos ambos a Cristóbal de Salazar o a Pablo de Rojas, presenta un manierismo contenido en el que se conjugan serenidad clasicista y representación del cuerpo glorioso. Ambas piezas, ahuecadas para su disposición en retablo, evidencian la pervivencia de fórmulas estéticas romanistas en la escultura local.
Por su parte, la imagen de San Rafael, tradicionalmente atribuida a Francisco Salzillo, aunque también al francés Antonio Dupar, se vincula a la presencia en el templo de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, que tiene al arcángel como santo protector.
Patrimonio público al servicio de la ciudadanía
Durante su intervención, la consejera destacó que "el Conjunto Monumental San Juan de Dios es uno de los grandes referentes del patrimonio regional y un espacio único, tanto por su arquitectura como por la calidad de su colección escultórica".
Asimismo, subrayó que "la restauración de estas obras refuerza el compromiso del Gobierno regional con la conservación y puesta en valor del patrimonio cultural de titularidad pública, garantizando su transmisión a las futuras generaciones y consolidando a San Juan de Dios como un espacio vivo, abierto y accesible para todos".
Con esta actuación, la Comunidad Autónoma "continúa impulsando la conservación del patrimonio mueble y reforzando el papel del Conjunto Monumental San Juan de Dios como uno de los principales espacios culturales y museísticos de la Región de Murcia", concluyó Carmen Conesa.
